Dentro del panel Caring for limits in and beyond the ‘now’, los investigadores Sebastián Rojas y Samanta Alarcón-Arcos (UNAB) expusieron la presentación Holding the present: Urban decay and fragile greenhouses of care:
Los entornos urbanos son cada vez más importantes al pensar en las condiciones que hacen posibles el cuidado, el bienestar y la salud mental. En ciudades marcadas por desigualdades infraestructurales, abandono ambiental y servicios públicos fragmentados, las prácticas de cuidado suelen operar en los márgenes de lo que la vida urbana permite. Pero estos límites no son únicamente espaciales o institucionales; también son temporales. Las infraestructuras urbanas envejecen, se deterioran y caen en desuso; los espacios públicos se vuelven inseguros o inutilizables; y los sistemas que alguna vez hicieron circular el cuidado pierden gradualmente su capacidad para sostener la vida cotidiana.
"A partir de una investigación etnográfica con niños, niñas y cuidadores en ciudades chilenas, examinamos cómo los límites del bienestar urbano se configuran a través de las dinámicas temporales de los entornos urbanos. Mediante entrevistas acompañadas, talleres y metodologías participativas con niños y niñas, la investigación muestra cómo el deterioro de las infraestructuras, la inseguridad de los espacios públicos, la contaminación y el transporte público sobrecargado producen formas cotidianas y persistentes de estrés y tensión que configuran las experiencias emocionales de niños y niñas", señalan.
En lugar de entender estas condiciones únicamente como fallas del cuidado, el análisis explora cómo las familias y las comunidades desarrollan prácticas localizadas para vivir con estos límites y desenvolverse en torno a ellos. Estos delicados arreglos se describen como invernaderos de cuidado: pequeños espacios cuidadosamente sostenidos —materiales, relacionales y temporales— en los que el cuidado puede florecer temporalmente a pesar de entornos hostiles. Estos espacios no eliminan los límites urbanos; más bien, ralentizan el deterioro de las condiciones de habitabilidad y sostienen formas de vida existentes mientras se despliegan futuros inciertos.
Al poner de relieve los límites temporales de las infraestructuras y de las prácticas de cuidado, el artículo contribuye a los debates de los estudios de ciencia y tecnología (STS) sobre salud, cuidado y temporalidad. Plantea que cuidar en condiciones de limitación puede implicar sostener momentos habitables en entornos urbanos que se deterioran gradualmente.

